viernes, 23 de septiembre de 2016

En Borbón se despide a los muertos a ritmo de marimba




Fotografía y texto: Marcel Bonilla
Diario El Comercio
El cortejo fúnebre de un marimbero por una de las calles de Borbón, norte de Esmeraldas, está acompañado de bombo y marimba. Dos cantoras corean canciones tristes, con el batuqueo de las maracas y un cununo, que se escucha por todo el centro del pueblo por donde pasa la caravana. Una de las costumbres del pueblo afroesmeraldeño que habita en el norte de la provincia es sepultar a sus familiares con el sonido del bombo y la marimba. Esta es una forma de demostrar su amor hacia las personas que parten hacia el más allá y consolar a los familiares del deudo, quienes también acompañan en la despe­dida con música ancestral. Uno de los géneros del cántico patrimonial empleado para despedir a sus difuntos son los alabaos, que son canciones con un contenido fúnebre y triste. “Levanten la tumba, levántenla ya, que el alma se ausenta pa’ nunca jamás. Adorar el cuerpo, adorar la cruz, adorar el cuerpo de mi buen Jesús, de mi buen Jesús”; esta es una de las canciones más comunes que se entonan. El alabao es un canto de velatorio para adultos que inicialmente era usado como exaltación religiosa para los santos, pero con el pasar del tiempo se extendió al contexto fúnebre. Instrumentos de percusión ancestral, como el bombo y cununo, así como charrasca y guasá, se usan para poner música a la velación del cuerpo y durante el cortejo fúnebre. A través de las cantoras se evoca cada circunstancia de la vida del extinto y del santo que los recibirá. Se cantan versos con el ritmo característico de la música ancestral. De esta manera, los afros del campo que migraron a la ciudad conservan esa tradición que se mantiene entre quienes se asentaron en la parroquia Borbón, cantón Eloy Alfaro. Anastasio Nazareno, de la población de Telembí, una comunidad del norte de Esmeraldas, dice que ellos mantienen la práctica de cantar alabaos con bombos, maracas y rezar nueve rosarios para no hacer novena. En su pueblo se canta toda la noche, con la participación de los familiares y amigos de poblaciones vecinas, quienes acuden para acompañar a los dolientes y cantar hasta despedir al difunto. Guillermo Ayoví (Papá Roncón), músico y compositor del pueblo afroesmeraldeño, explica que él es el único que pone marimba a los alabaos y arrullos, porque son piezas musicales que solo se tocan con bombo y cununo. Una de las demostraciones la hizo recientemente, en la muerte de su hijo Carlos Ayoví, quien era músico y cantante de piezas tradicionales, como la Caderona, Andarele y Fabriciano. La noche del velatorio, Papá Roncón organizó a músicos como Límber Valencia, Juan Pablo Caicedo y a voces como la de Rosita Wila, para entonar los alabaos acompañado de marimba. Durante el velatorio, Ayoví, ícono del folclor esmeraldeño, vistió un atuendo africano para ceremonias fúnebres (batona que cubría su cuerpo) y una kenya sobre su cabeza (gorro). “Esta forma de despedir a las personas que fallecen se está perdiendo con el modernismo, pues ahora se tocan otros ritmos y se deja de lado lo ancestral”, comenta Ayoví. Los músicos también improvisan con sus instrumentos ancestrales las canciones que le gustaban al difunto y pueden pasar de alabaos a boleros, todos acompañados con instrumentos ancestrales. Durante el velatorio, los acompañantes prueban los platos que más agradaban al fallecido. Se come pescado salado, pescado fresco y hasta carne seca hecha tapao. Una bebida característica es la taza de chocolate, producto que se cultivaba en las poblaciones, así como el plátano dominico, propicio para el tapao, que se prepara en el norte. “Esta es una práctica que no puede perder vigencia entre los afroesmeraldeños”, dice la antropóloga María Perea, quien trabaja en la conservación de las costumbres del pueblo negro. En la ciudad de Esmeraldas también hay estas formas de celebración de norteños que llegaron trayendo sus formas de celebración a la urbe. Fue en los sectores suburbanos de la ciudad donde se asentaron los migrantes de poblaciones como Urbina, San Javier, San Lorenzo, Cachaví, Timbiré y Santa María, todas del norte de Esmeraldas, en donde practicaban sus costumbres. Actualmente, los descendientes de los migrantes norteños no solo continúan con la vieja tradición de despedir a niños y adultos con arrullos y alabaos cuando fallecen, sino que fortalecen el concepto de la danza y la música tradicional académicamente.

Fuente: http://www.elcomercio.com/tendencias/esmeraldas-funerales-marimba-afroesmeraldenos-intercultural.html.

jueves, 25 de agosto de 2016

Una andanza funeraria de la Cofradía de los Duendes.








¡SECRETOS! ENTRE TUMBAS, OSARIOS Y MAUSOLEOS

En esta especial andanza por el Quito funerario la COFRADÍA DE LOS DUENDES le invita a descubrir datos únicos sobre el tributo a los difuntos en nuestra ciudad:
• El incaico Aya Marcay Quilla
• Los primeros camposantos
• La hermandad funeraria
• El verdadero origen y significado de las guaguas de pan
• Los velatorios de antaño
• Simbolismos que trascienden
• Personajes, leyendas, anécdotas, curiosidades, costumbres, oficios, y más…

Todo, por supuesto, con el especial sabor y la emotividad vivencial que solo la Cofradía de los Duendes - Quito les ofrece en sus recorridos patrimoniales al "Al margen de la Historia".

Ruta ancestral:
• Cruz de los Nazarenos
• La Ronda
• Camposanto del Hospital de la Misericordia
• Plaza de la Media Luna
• Recolección de San Diego
• Cementerio de la Hermandad Funeraria

La andanza incluye:
• Relatoría
• Visita al Convento y Cementerio de San Diego
• Tentempié ancestral
• Dramatización
• Ofrendas necesarias
• Transporte de retorno


Inversión: USD 20.00 por persona
Inscripciones: 0998759886 / 0998832239 / 2248393
Fan page en facebook: Cofradía de los Duendes - Quito

Tradiciones funerarias son dramatizadas en Cumbayá

Este viernes, a las 19h00, en el Teatro del Colegio Alemán, los vecinos de Cumbayá  invitan a un recorrido dramatizado por algunas de las tradiciones funerarias más llamativas de la parroquia.


jueves, 28 de julio de 2016

Obra con tinte funerario en Quito Tiene Teatro


Regulaciones cementeriales para Ambato




Por:  Redacción El Heraldo de Ambato
Fotografía: El Heraldo

En la Comisión de Servicios Públicos del Municipio de Ambato se elabora el proyecto de ordenanza para los cementerios del barrio La Merced y Techo Propio.
El presidente de la Comisión, Antonio Chachipanta, explicó que es indispensable actualizar la normativa, ya que podría servir de base para regularizar según él, el funcionamiento de aproximadamente 300 cementerios que existirían en la zona urbana y rural de la ciudad.
La autoridad indicó que el Municipio solo cuenta con los dos campos santos mencionados, pero el resto pertenecen a barrios, comunidades, caseríos, cabildos o parroquias.
Ante ello considera que el Gobierno Municipal en algún momento deberá asumir la responsabilidad de administrar estos cementerios para garantizar mantenimiento, seguridad y organización.
Según Chachipanta no se sabe con claridad cómo es el manejo de esos lugares, sobre todo en el sector rural, por lo cual será importante que el ayuntamiento proyecte un trabajo que beneficiará a miles de habitantes.
Hasta tanto en las próximas semanas impulsará diálogos con los administradores de esos campos santos para escuchar sus planteamientos y a través de acuerdos concretar salidas, pues, unos querrán entregar al Municipio y otros no.
Aclaró que el propósito no es quitar esos cementerios, sino normar su labor y contribuir en su cuidado.

Fuente: http://www.elheraldo.com.ec/index.php?fecha=2016-07-25&seccion=Ciudad&noticia=71751