miércoles, 20 de junio de 2018

En torno a las metodologías para la auto gestión del patrimonio funerario rural del DMQ.


El Instituto Metropolitano de Patrimonio del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito y la Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria se aprestan a iniciar el proceso de socialización de las metodologías para la auto gestión comunitaria del patrimonio funerario, proyecto de investigación que ha tenido como espacios de análisis  a tres comunas (San Miguel, Llano Grande y La Capilla) y dos barrios de la parroquia de Calderón (Centro y Santa Mariana de Jesús) al norte de Quito.


El proyecto plantea la gestión comunitaria de espacios funerarios; la generación de procesos de registro y valoración propios y la consolidación de proyectos culturales, económicos y sociales en sitios de importancia simbólica. Los cementerios rurales guardan memorias sobre disputas y acuerdos que han dado forma a sus comunidades; tienen el potencial de convertirse en aulas abiertas, archivos o espacios públicos de calidad. Las necrópolis, por tanto, más allá de su impronta estructural han sido analizadas como productoras de lazos que cohesionan a las poblaciones.



La generación de estos procesos de trabajo en espacios cementeriales ha sido posible gracias a la participación de vecinos, líderes comunitarios y autoridades locales (Gobierno Autónomo Descentralizado de  Calderón, Administración Zonal Calderón, Casa Somos). Los productos de este trabajo serán presentados en cada una de las localidades durante el mes de julio. También se prevé la difusión de resultados en el X Congreso Internacional de Etnohistoria (Flacso, septiembre de 2018), en II Encuentro Nacional de Cultura Funeraria (Cuenca y Azogues, octubre de 2018) y en el XIX Encuentro Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales (Cochabamba – Bolivia, noviembre de 2018).




jueves, 14 de junio de 2018

Discordia en Santo Domingo de los Tsáchilas por un cementerio





Fuente: https://www.lahora.com.ec/santodomingo/noticia/1102161861/discordia-en-santo-domingo-de-los-tsachilas-por-un-cementerio-


No dejarán arrebatarse algo que les pertenece. La primera resolución tomada por los moradores de la comuna San Miguel, ubicada en la vía a Puerto Limón, es mantenerse unidos para proteger el Cementerio que a decir de ellos “quieren quitarles de las manos”. Esta conclusión se la tomó ayer en una asamblea general realizada con los dirigentes del lugar, “durante varios años hemos estado al cuidado y mando del Cementerio, ahora algunos integrantes de la nacionalidad Tsáchila dicen que les pertenece, pero no es así”, expresó Patricia Intriago, presidenta de la comuna San Miguel.
El cartel con el cual se dirigirán a las autoridades para reclamar su derecho ya está listo, este refleja un acuerdo Ministerial #8604 que fue dado el 31 de marzo de 1967 a la comuna San Miguel, “la administración del Cementerio desde siempre y para siempre, nos pertenece con justicia, respeto y derecho” dice el comunicado.
Diógenes Canales de 76 años, cuenta que ha pasado su vida en la comuna y es testigo del trabajo que le ha costado a la comunidad mantener el Cementerio en buenas condiciones, pagando los servicios básicos y los arreglos del lugar.  Relata además que su tía Rosario Canales y otros vecinos como Dima Meneses  y José Luis Armas donaron el territorio para construir el Cementerio y una Iglesia. “No es justo que nos quieran quitar algo que nos pertenece por historia, los tsáchilas tienen muchos más cementerios donde expresar sus tradiciones, nosotros no”, acotó.

Situación contraria

Por su parte, Javier Aguavil, gobernador de la nacionalidad Tsáchila, explicó que como nacionalidad han emprendido un proceso de recuperación de territorios desde el Ministerio de Agricultura y se trabajó en un catastro territorial. “Tenemos la información de las siete comunidades, una de ellas es la comuna San Miguel que se perdió  años atrás y el ‘Cementerio de Tribu Indios Colorados’ que está en el lugar”, expresó.
La autoridad tsáchila relata que por historia, hace unos 250 años los miembros del grupo étnico se reunían en el lugar, y algunos colonos mestizos también.  Aguavil acotó que han venido pagando el impuesto predial pues ellos tiene las escrituras, ahora están trabajando en el permiso ambiental para una proyección turística del Cementerio, pues ahí se encuentran líderes tsáchilas cómo Zacarías, Tomás Aguavil, Gabriel, Abraham Calazacón y Héctor Aguavil. (DA)

Mantenimiento

La admiración del Cementerio la ejecutan los moradores de San Miguel, refieren que el 90% de las personas enterradas son mestizos y un 10% de la etnia Tsáchila. Cada año cobran 10 dólares tanto a mestizos como a tsáchilas para mantener sin maleza, sin basura y sin daños este espacio. Los moradores ven con tristeza e ira que el trabajo de ellos y sus parientes “intente ser arrebatado” después de tanto tiempo por lo que se niegan a ceder.

miércoles, 13 de junio de 2018

ÚLTIMOS DÍAS PARA PRESENTAR RESÚMENES DE PONENCIAS

La Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales invita a la presentación de resúmenes de ponencias (200 palabras) para el XIX Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales - Bolivia 2018.Circular 001 Resultados iniciales y ampliación de plazo convocatoria (Detalles resultados):


https://es.scribd.com/document/381585285/Circular-001-Resultados-Iniciales-y-Ampliacion-de-Plazo-Convocatoria 


De igual manera y ante la solicitud de un plazo adicional por parte de colegas de varios países y algunas regiones de Bolivia, el Comité Organizador ha ampliado el plazo para el envío de resúmenes hasta el miércoles 20 de junio de 2018.Es importante ceñirse estrictamente a esta fecha, con el fin de no afectar el cronograma de evaluación por parte de nuestro Comité Académico, que tiene definida la fecha del domingo 15 de julio de 2018 para la publicación del listado de resúmenes aceptados.Les recordamos que los resúmenes deben enviarse en el formato establecido (Va anexo) y a la cuenta de correo de la Secretaría Permanente de la Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios:redcementeriospatrimoniales@gmail.com 



martes, 15 de mayo de 2018

Manifiesto enviado por la Asociación Brasileña de Estudios Cementeriales - ABEC




Buenas noches apreciados amigos y colegas,

Compartimos con ustedes el Manifiesto que los miembros de la ABEC organizamos, en el intento de defendemos de los hurtos y actos de destrucción que están ocurriendo en nuestros cementerios brasileños y latinoamericanos.

Manifiesto Abec Red Maio 2018:
https://es.scribd.com/document/379371968/Manifesto-Abec-Red-Maio-2018

Con esto, seguimos juntos en la lucha por la conservación de nuestros cementerios.

Abrazos,

Elisiana Trilha CastroPresidente
Associação Brasileira de Estudos Cemiteriais (ABEC)

La Fundación Max Uhle – Cementerio Alemán de Quito se integra a la Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria


Con mucha alegría damos la bienvenida al Cementerio Alemán de Quito que, desde el mes de mayo del presente, se integra como miembro honorario a la Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria y a la Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales. La integración se da en el marco de cooperación mutua que da sentido a nuestra existencia como red y pretende, muy pronto, iniciar proyectos de puesta en valor, investigación y difusión del enorme patrimonio estructural, cultural e histórico que posee la Fundación Max Uhle –Cementerio Alemán de Quito.

En palabras de Carmen Dammer, administradora del espacio: “El Cementerio Alemán, a pesar de la relevancia de los personajes que yacen aquí inhumados, es casi desconocido por la comunidad.” La Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria ha propuesto, en colaboración con la administración del Cementerio, la consecución de fondos para la puesta en marcha de los procesos de investigación necesarios para afianzar  legalmente la consideración del espacio como bien patrimonial de la ciudad de Quito y evitar, con eso, el excesivo cobro de impuestos que mantiene a la Fundación Max Uhle en situación crítica.



El convenio prevé, además, la consolidación de una presentación conjunta a ser presentada en el II Encuentro Nacional de Cultura Funeraria y, ojalá también, en el XIX Encuentro Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales  a celebrarse en Cochabamba –Bolivia.
  

viernes, 11 de mayo de 2018

La Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria participó en las Jornadas Científicas por el Día de la Enfermera



La Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria,  representada por  Leonardo Zaldumbide, participó en las  I Jornadas Científicas por el Día de la Enfermera.  El evento  fue organizado por el Departamento de Gestión del Hospital Pediátrico Baca Ortiz de Quito.

Zaldumbide fue parte de la mesa que tuvo como tema central a la muerte y su abordaje en espacios médicos. El expositor de la Red  trató sobre las perspectivas políticas y culturales en torno a la muerte y el morir. La mesa se completó con Tania Orbe, docente de la Universidad San Francisco, y con la doctora Patty Carrero, docente de la Universidad de las Américas.

El objetivo de esta mesa fue trabajar con las personas que enfrentan a la muerte en su cotidianidad y  analizar perspectivas históricas, políticas, comunicacionales y tanatológicas que permitan enfrentar a la muerte con mayores elementos de análisis.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Acto por el día de la Madre en el Cementerio Patrimonial de Cuenca


El premiado Cementerio Patrimonial de Cuenca en Ecuador continua con sus labores en torno a la mejora de la gestión de los procesos funerarios. Como conmemoración a la madres ofrecerá un concierto sinfónico en sus instalaciones.

Colecciones en diálogo: Colombia y Argentina

Nuestro querido amigo, el  arq Eduardo Montemuiño de la Red Uruguaya de Cementerios y Sitios Patrimoniales, presenta una interesante propuesta que busca el intercambio de saberes y experiencias entre las colecciones de los cementerios San Pedro de Medellín (Colombia) y San Nicolás de los Arroyos (Argentina). La muestra se centra en laimportancia de ambos cementerios como contendeores de experiencias y de memoria de sus respectivas poblaciones.

martes, 8 de mayo de 2018

Cementerio de Azogues se integra a la Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria






La ciudad de Azogues se ubica  a 2518 msnm. y es la capital de la provincia de Cañar en la República del Ecuador; la misma se encuentra a cuarenta minutos de la ciudad de Cuenca, lo que ha provocado que ambas urbes  tengan conexiones económicas, históricas, políticas y culturales.

Esta ciudad, rodeada de cerros,  ha asentado sus límites políticos en ellos y los ha convertido en parte de su historia. Como sucede con muchas ciudades del Ecuador, Azogues posee patrimonio funerario cargado de  inmenso valor simbólico e histórico. Por esta razón, Daniel Rivera, Coordinador Nacional de la Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria, visitó este espacio y tuvo el agrado conversar con su administrador, economista Ruperto Mogrovejo, quien lleva varios años trabajando en el camposanto y quien, además, tuvo la amabilidad de guiarlo por este lugar.

Mogrovejo comentó que: "El cementerio actual fue construido en 1949, en la administración del Dr. Rafael María García, en cuya gestión se construyeron  los primeros mausoleos”. Actualmente, de acuerdo a su administrador, el cementerio tiene aproximadamente 4000 bóvedas. Existen once mausoleos de  instituciones públicas y privadas como por ejemplo: Sindicato de Chóferes, Sociedad de Obreros de La Salle, UNE Provincial de Cañar, Empleados Municipales, Comité de Trabajadores Industria Guapán.


Entre los elementos arquitectónicos destacados, se puede mencionar al  ángel de los Mogrovejo que fue elaborado por los deudos de uno de los patriarcas de esta familia de artistas. Muy cerca de ahí se encuentra enterrado el padre del actual alcalde de Azogues: el Dr. Virgilio Saquicela Toledo, destacado azogueño. La cantidad de personalidades dentro del cementerio que han marcado la historia de Azogues continúa con el profesor Homero Mata o del escritor y periodista Germán León. Ruperto Mogrovejo, con emoción mencionó: "Aquí tenemos muchísima gente  interesante; aquí tenemos algunos alcaldes, escritores, artistas y poetas, pero también personas sencillas que fueron importantes en la ciudad. Por eso yo creo que aquí hay bastante por investigar.”

Mogrovejo reconoce que, actualmente, el espacio debe ser replanteado con nuevos servicios como sala de velación, hornos de cremación y salas de tanatopraxia para insertarse dentro del campo funerario contemporáneo, pero, como él recalca: "Este cementerio es importante porque aquí está la historia.”

La Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria se complace en dar la bienvenida a su nuevo miembro honorario y se compromete a brindar la ayuda técnica requerida para su proceso de valoración patrimonial. Seguramente, en los próximos meses, se sabrá cuáles han sido los resultados de este primero, pero importante acercamiento.

sábado, 28 de abril de 2018

Tecnología: autopsias mínimamente invasivas para detectar causas de muerte en regiones pobres



Por: MANUEL ANSEDE y PAU SANCLEMENTE
Manhiça (Mozambique)

La gente se muere al otro lado de nuestras cucharadas de azúcar. Millones de personas fallecen sin que nadie sepa por qué, a miles de kilómetros. Si alguien se concentra en una de estas cucharaditas de azúcar antes de echarla al café, quizá pueda desandar mentalmente el recorrido del edulcorante por el planeta hasta llegar a la casa de cemento de Virginia Chunguana y Elidio Carlos Lima. La pareja, de 21 y 30 años, vive en Manhiça, un municipio rural en el sur de Mozambique, uno de los países más pobres del mundo. Elidio trabaja como temporero, por unos 56 euros al mes, para la mayor fábrica de azúcar de la región: una mole industrial erguida sobre campos de caña, perteneciente a la multinacional británica Associated British Foods, la propietaria de la marca española Azucarera y de la cadena de ropa Primark. Virginia, con un nudo en la garganta, intenta relatar hoy la muerte de su bebé hace solo 30 días.
“La verdad es que no tenemos ni idea de por qué muere la mayor parte de la gente en los países más pobres”, resume con crudeza el pediatra español Quique Bassat, mientras se dispone a escuchar a Virginia a la sombra de un mango, entre patos, dos cerdos y un gallo. El sol abrasa. El bebé, según rememora la chica, nació sin vida, en su casa de cemento, tras un parto interminable que empezó un día y acabó el siguiente. No hay muchas más pistas. El fallecimiento, sin un culpable conocido, es una tragedia insoportable para la familia, pero solo un caso más para la estadística. La OMS calcula que unos 5,6 millones de niños mueren anualmente antes de cumplir los cinco años, sobre todo en África y el sur de Asia. Y menos del 3% de los fallecimientos son certificados por un médico.
“No solo no sabemos de qué muere la gente, sino que en muchos casos incluso no somos capaces de detectar que muere gente. Eso es lo que algunos llaman el escándalo de la invisibilidad. Te mueres, pero no queda registrado en ningún sitio ni siquiera que habías nacido”, lamenta Bassat, investigador ICREA en el Instituto de Salud Global de Barcelona.
Virginia responde a las preguntas de Bassat y su equipo. Es una autopsia verbal, en la que las palabras hacen de bisturí. En muchas regiones del mundo, este es el único método disponible para intentar averiguar la causa de un fallecimiento. Mientras Virginia contesta con susurros, su único hijo vivo corretea alrededor con una ametralladora hecha con ramas de papayo. Hasta 1992, Manhiça fue escenario de la guerra civil que arrasó el país durante 16 años. Algunos vecinos cuentan que los combatientes de la Resistencia Nacional Mozambiqueña, anticomunistas, cortaban las cabezas de los marxistas del Frente de Liberación de Mozambique y las paseaban en picas. Otros hombres, según narran las mismas fuentes, eran mutilados a punta de machete para imitar en su piel los bolsillos de las guayaberas, la vestimenta caricaturesca de los comunistas.
Así fue Manhiça hace no tanto. Hoy, el gran enemigo es el sida. El 40% de los adultos vive con VIH. Sin embargo, es un lugar para la esperanza. Estas tierras preñadas de azúcar han visto nacer una nueva herramienta, rápida y sencilla, para determinar con precisión la causa de una muerte: la autopsia mínimamente invasiva, desarrollada por el equipo de los investigadores españoles Quique Bassat, Clara Menéndez y Jaume Ordi. “La fiabilidad de la autopsia verbal es bajísima. En algunos casos, incluso puede ser peor que decir un diagnóstico al azar. La autopsia mínimamente invasiva, sin embargo, logra en niños hasta el 89% de concordancia con las autopsias completas”, describe Bassat.
Es lunes y el cadáver de una niña de 10 años espera a los investigadores en una sala del Hospital Central de Maputo. En la estancia contigua, los cuerpos de tres adultos son sometidos a autopsias completas. Sus torsos están abiertos en canal, con los pulmones, el corazón y el resto de órganos colgando por fuera como racimos de uvas. Un eviscerador se afana en abrir el cráneo de una mujer joven, con largas trenzas africanas, mediante una pequeña sierra eléctrica circular. La escena parece una carnicería. Además de caro y complejo, el procedimiento es inaceptable para muchas familias.
Sin embargo, el cadáver de la niña de 10 años está listo para una autopsia diferente. Su cuerpo preside una sala nueva y limpia. Lleva tan poco tiempo muerta que parece que está viva. Todavía es muy fácil imaginarla riendo y jugando, como cualquier chica de 10 años. En su pecho, un folio escrito a mano y pegado con celo a su piel informa de su nombre, su edad y su raza. Marisa (nombre ficticio) falleció horas antes tras una semana con vómitos y dificultades para respirar. Fue todo muy rápido.
La patóloga mozambiqueña Luisa Jamisse comienza a meter y a sacar con mimo una fina aguja de biopsia en el cuerpo de Marisa, para tomar muestras del tamaño de un fideo de su hígado, de sus pulmones y, a través de la nariz, de su cerebro. También extrae con una jeringuilla unos pocos mililitros de sangre y líquido cefalorraquídeo. El proceso apenas dura 30 minutos. Es tan sencillo que lo podría hacer cualquiera.
 “En la cultura africana, las autopsias completas son un tabú. Nos dicen: si no diagnosticasteis a mi hijo en vida, ¿por qué queréis abrir su cuerpo ahora que está muerto? Lo bueno de la autopsia mínimamente invasiva es que podemos devolver el cadáver intacto a su familia”, explica Cesaltina Ferreira, patóloga del Hospital Central de Maputo, ante el cuerpo inmaculado de la niña. El caso de Marisa, admite Bassat, “es un ejemplo claro de una muerte muy aguda en la que no tenemos ni idea de lo que ha pasado”.
La autopsia mínimamente invasiva es potencialmente tan rápida, limpia, sencilla y barata que ha inspirado un proyecto internacional, financiado con 75 millones de dólares por la Fundación Bill y Melinda Gates. La iniciativa, bautizada CHAMPS, despliega ahora esta metodología en seis países —Mozambique, Sudáfrica, Bangladesh, Kenia, Etiopía y Malí— para identificar durante los próximos 20 años las verdaderas causas de muerte en los países más pobres.
Lo que parece sencillo en un país rico es una tarea endiablada en los poblados profundos de África, siempre muy cerca de un hechicero y demasiado lejos de un médico. En su choza de ladrillos de barro en Manhiça, el curandero Eugenio Carlos Massimbe, de 40 años, se arrodilla y lanza en el suelo un puñado de conchas de moluscos, como si fueran dados en un casino. Tras mirarlas en silencio, vestido con una camiseta de la selección de fútbol de Sudáfrica y una falda con la cara del rey de Suazilandia, Massimbe proclama con solemnidad: “Los curanderos luchamos contra las maldiciones que echan los brujos para provocar enfermedades en las personas. Echamos a los espíritus malignos”.
“Aquí en Mozambique, y en Manhiça en particular, el fenómeno de la muerte se ve como algo muy místico, que está influido por creencias religiosas y tradicionales”, explica la antropóloga Khátia Munguambe, del Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM). Su equipo intenta identificar las barreras culturales para la aceptación de las autopsias mínimamente invasivas. “Estamos en un país en el que el tráfico de órganos es una realidad. Las personas son raptadas para extraer sus órganos para ritos tradicionales. Esto está documentado y ocurre en países de África subsahariana. Así que es muy fácil que las personas asocien una nueva tecnología a lo que ya saben que ocurre. Nuestro papel es frenar esos rumores”, sostiene Munguambe.
La investigadora pone otro ejemplo de los bulos que corren de boca en boca y amenazan con arruinar las nuevas políticas sanitarias. “Hemos detectado la creencia de que las mujeres contraen cáncer de cuello de útero porque tienen relaciones sexuales con hombres casados”, señala Munguambe. “Se piensa que las esposas de los hombres acuden a brujos para que hechicen a las amantes, con el resultado de un tumor. Esto crea mucho estigma. Las mujeres tienen miedo de descubrir que tienen un cáncer de cuello de útero, porque serán acusadas de adulterio”.
El Centro de Investigación en Salud de Manhiça es uno de los epicentros de la búsqueda de las causas de la muerte. La institución se creó en 1996, con apoyo de la Cooperación Española y bajo el liderazgo del epidemiólogo Pedro Alonso. Hoy, la organización mozambiqueña está hermanada con el Instituto de Salud Global de Barcelona, un centro impulsado por la Fundación Bancaria "la Caixa". La médica Clara Menéndez ha trabajado en ambos lugares desde el primer día.
“Cuando sabemos la causa precisa de una muerte después de realizar una autopsia mínimamente invasiva, es frustrante, porque la mayoría de las muertes, yo diría que hasta el 90%, podrían haberse prevenido”, lamenta Menéndez, directora de la iniciativa de Salud Materna, Infantil y Reproductiva en el Instituto de Salud Global de Barcelona.
La de la niña Marisa es una de esas muertes frustrantes. El patólogo Jaume Ordi recibe las ínfimas muestras del cadáver un día soleado en el Hospital Clínic de Barcelona. “Hemos podido confirmar, con los análisis anatomopatológicos y microbiológicos, que la niña murió de neumonía, pero tenía además una malaria cerebral, que contribuyó también de forma significativa a su muerte”. Ambas enfermedades eran fácilmente prevenibles y tratables con fármacos de unos pocos euros. Marisa, como otros millones de niños cada año, no tendría por qué haber muerto.
“Este proyecto puede significar una verdadera revolución en la salud pública, porque por primera vez tendremos unos datos fiables que nos permitirán entender de qué se muere la gente en los países más pobres”, confía Quique Bassat. “Y entender de qué se muere la gente en los países más pobres nos permitirá cambiar las cosas: cambiar nuestras políticas actuales de salud para prevenir que estas muertes ocurran en el futuro”.

La Red Funeraria Ec. colabora con estudiantes de Arquitectura de la UDLA


Docentes de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de las Américas de Quito (UDLA) han invitado a la Red Ecuatoriana de Cultura Funeraria a participar en los talleres de prácticos de sus estudiantes de últimos niveles.

Nuestros especialistas brindarán apoyo a los estudiantes mediante el análisis de proyectos que tengan como centro a la arquitectura funeraria contemporánea. Los diversos espacios y talleres serán la oportunidad para debatir en torno a las nuevas espacialidades para la gestión de la muerte, la banalización de la vida, la virtualidad y los futuros post humanos.

La colaboración entre la academia y la Red Ecuatoriana de Cultura funeraria se enmarca dentro del principio de  difusión de los estudios de la muerte que nos sustenta como red y que se constituye en uno de nuestros principios de acción comunitaria.