lunes, 2 de marzo de 2015

Tendencias: Cápsulas 'humanas' para sustituir a los cementerios tradicionales







Por David Ruiz Marull

"Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris" ("recuerda, hombre, que eres polvo, y que al polvo regresarás") reza la manida locución latina. Y precisamente en Italia, la cuna de la civilización romana, han desarrollado un proyecto que viene a poner de manifiesto esta certeza de la vida. Los diseñadores Anna Citelli y Raoul Bretzel han creado Capsula Mundi o, lo que es lo mismo, vainas orgánicas para enterramientos que convierte el cuerpo humano en nutriente para un árbol.
El proyecto contempla poner el fallecido en posición fetal dentro de una cápsula de plástico biodegradable que se entierra en un bosque. Justo encima se planta un árbol –para la región mediterránea se proponen como opciones el eucalipto, el castaño, el roble y el olivo- o un arbusto –a escoger entre el laurel, el madroño, la ginesta o el mirto- previamente elegido. "Es el primer proyecto italiano creado para promover la realización de los cementerios verdes, para que dejen de estar llenos de lápidas y se conviertan en bosques sagrados" a los que puedan acudir los familiares y amigos de los fallecidos, explican los ideólogos en su página web. "El árbol representa la unión entre la tierra y el cielo. Para hacer un ataúd que se utiliza durante tres días se ha cortado un árbol que ha necesitado de 10 a 40 años para crecer", añaden.
Las vainas de Capsula Mundi se crean a partir del almidón recogido en plantas como el maíz y las patatas. Anna Cittelli y Raoul Bretzel, dedicados profesionalmente al mundo de la publicidad y del diseño industrial, decidieron emprender este trabajo como respuesta a los problemas de una sociedad "alejada de la naturaleza y sobrecargada de ojetos materiales", explican.
"La muerte es un paso misterioso, delicado e inevitable. Los muertos no pueden ser sólo un problema técnico, no puede ser tratados como un tabú. Independientemente de la religión y la cultura a la que pertenecemos, la muerte es un fenómeno biológico, es lo mismo para todos", recuerdan.
Su proyecto aún se encuentra en fase de desarrollo porque la legislación italiana prohíbe este tipo de entierros porque determina que los cementerios tienen que ser protegidos en una zona controlada y cerrada. La Asociación Capsula Mundi trabaja para modificar una ley que considera anticuada. "La idea es crear parques conmemorativos llenos de árboles en lugar de lápidas. En vez de destruir madera, al final de nuestras vidas proporcionaríamos sustento a nuevos árboles. Entendemos que la idea de que nuestros seres queridos y descendientes puedan visitar nuestro árbol, cuidar de él y descansar a su sombra es poética y reconfortante", añaden Cittelli y Bretzel.
Hace algunos años, el Centro de Iniciativas para la Reinserción (CIRE) desarrolló en Catalunya un proyecto similar. En aquel caso, la urna funeraria fabricada con cáscara de coco, turba compactada y celulosa que contenía en su interior cenizas –de animales- y la semilla de un árbol. Precisamente, este fue el método que se utilizó en 2004 para enterrar a Copito de Nieve en el Zoo de Barcelona. El gorila albino sirvió como nutriente para un castaño

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20150302/54427792124/capsulas-humanas-cementerios.html#ixzz3TEm0TRY1

domingo, 1 de marzo de 2015

Aparece el cadáver de Ricardo III, el malvado monarca inmortalizado por Shakespeare





 Por Carlos Fresneda


"Traición, traición, traición"... Las últimas palabras de Ricardo III han resonado hoy con más fuerza que nunca tras confirmarse que el esqueleto hallado en septiembre pasado, en un aparcamiento de Leicester, es efectivamente el del último monarca de la casa York, fallecido en 1485 durante la batalla de Bosworth ante el ejército de Enrique Tudor (que le sucedió en el trono de Inglaterra como Enrique VII).
Los investigadores de la Universidad de Leicester han confirmado que las lesiones de la batalla y la escoliosis de la columna vertebral concuerdan con las características físicas de Ricardo III. Los arqueólogos han comparado también el ADN de los huesos con los de un descendiente de su hermana Ana de York, y el resultado ha sido positivo. La noticia ha sido celebrada con un repicar incesante de campanas en Leicester, una de las ciudades más antiguas de Inglaterra, con más de 20 siglos de historia en sus ruinas medievales, romanas y celtas.
"¡Esos huesos se quedarán en Leicester o se los llevarán en todo caso por encima de mi cadáver!", ha declarado el alcalde local, Peter Soulsby, que ha destinado más de un millón de euros a la compra de unos terrenos aledaños para erigir un museo en honor a la vida y milagros de Ricardo III.


El hallazgo de la cabeza

El cráneo fue lo primero en aparecer durante las excavaciones realizadas el pasado verano en un aparcamiento junto a la iglesia de Grey Friars. Los arqueólogos lograron recuperarlo prácticamente intacto, con la mayoría de los dientes y sin apenas desperfectos, salvo las lesiones en la base de la parte trasera que han sido además fundamentales para poder confirmar que pertenecieron al último rey medieval de Inglaterra.
"El cráneo estaba en unas condiciones excepcionalmente buenas", ha reconocido el bioarqueólogo Jo Appleby, al frente del equipo que ha estado analizando los restos mortales durante cuatro meses. Pese a la fragilidad de los restos, hemos logrado obtener mucha un información muy detallada".
La aparición del resto del esqueleto, con una cabeza de flecha alojada en la columna y la desviación causante de la chepa, sirvió para reforzar la tesis de que se trataba efectivamente del esqueleto del monarca, desenterrado poral cabo de más de 500 años.
Según el recuento histórico de Polidoro Virgilio, cronista oficial de Enrique VII, el cadáver de Ricardo III fue exhibido públicamente a 22 kilómetros de Leicester tras su muerte en la batalla de Bosworth y antes de ser enterrado en la abadía franciscana de Greyfriars.
Ricardo III murió "luchando como un hombre ante la presión de sus enemigos" y llegó inclusó a matar al portaestandarte de Enrique VII, antes de caer abatido y de culpar en el último momento de su derrota al cambio de bando del barón Stanley que desequilibró finalmente la batalla: "Traición, traición, traición"...

¿Infidelidad en la corona?

¿Y si toda la historia de la corona británica, desde Ricardo III en adelante, estuviera viciada por un adulterio? Nadie habría imaginado que, cinco siglos después de su muerte, la aparición del rey inmortalizado por Shakespeare como un temible villano pondría en jaque a sus sucesores. Este increíble capítulo de la historia comenzó en febrero de 2012 cuando fueron hallados los presuntos restos de Ricardo III bajo un estacionamiento de Leicester. Luego de meses de estudios, en los que se cotejó el ADN de los restos con el de un descendiente directo, los científicos han confirmado la presunción. Se trata de Ricardo III, quien falleciera a los 32 años en la batalla de Bosworth, donde fue vencido por Enrique Tudor.
Y no sólo eso: los estudios han detectado una ruptura en la historia genética que implicaría una infidelidad y, por consiguiente, la ilegitimidad de todos los eslabones reales de los últimos siglos. La ruptura del cromosoma Y, solo explicable por una “falsa paternidad” pone en duda la sucesión “sanguínea”, aunque no se sabe en qué eslabón de la cadena se cometió. Por las dudas, los investigadores de la Universidad de Leicester  aclararon: "no estamos afirmando de ninguna manera que Su Majestad Isabel II no debería estar en el trono". Pero la duda histórica ha sido sembrada. Según la investigación, la ruptura afecta a la legitimidad de Enrique IV,  Enrique V, Enrique VI y de "toda la dinastía Tudor", empezando por Enrique VII y siguiendo por Enrique VIII, Eduardo VI, María I e Isabel I. Así, al tiempo que se confirma uno de los hallazgos históricos más relevantes en mucho tiempo, se abre un nuevo interrogante que deparará el desvelo de los científicos y de la familia Real británica.

Fuentes:  http://www.elmundo.es/elmundo/2013/02/04/cultura/1359975198.html
http://co.tuhistory.com/noticias/el-cadaver-de-ricardo-iii-el-rey-villano-y-una-infidelidad-que-sacude-la-realeza-britanica

Encuentran antiguo cementerio bajo supermercado en París





Más de 200 esqueletos colocados cuidadosamente en fosas comunes han sido descubiertos bajo un supermercado en pleno centro de París, lo que demuestra la presencia de un antiguo cementerio de un hospital abandonado.
¿Murieron de peste? ¿de hambre? Los arqueólogos se preguntan, ya que los difuntos parecen haber sucumbido en masa.
Desde principios de enero, un equipo del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP) realiza excavaciones bajo el supermercado de la cadena Monoprix de Réaumur-Sébastopol, en pleno corazón de París. En este lugar, se sabe que hubo un cementerio del Hospital de la Trinidad fundado en el siglo XII y destruido a finales del XVIII.
''Con el fin de reordenar la tienda, hemos decidido quitar un promontorio que había en el segundo subsuelo, lo que activó las excavaciones preventivas'', explica Pascal Roy, director del comercio. ''Esperábamos encontrar algunas osamentas, ya que había sido un cementerio, pero no encontrar fosas comunes'', agrega.
Cuando se abandonó el cementerio, los restos de los difuntos fueron trasladados en parte a las Catacumbas de París. ''Pero al parecer, el trabajo no se hizo bien'', dice la arqueóloga Isabelle Abadie, quien dirige las excavaciones.
''Es la primera vez que un cementerio de un hospital se excava en París'', subraya recordando que ya se han encontrado en otras ciudades como Marsella (sur).
Hasta ahora, en la zona de 100 m2 que es objeto de investigación, se han encontrado ocho fosas comunes. De ellas, siete cuentan con entre cinco y 25 individuos.
La octava fosa, la más impresionante, ha desvelado más de 150 esqueletos, dispuestos en varios niveles. Y todavía queda otra capa más abajo, dice Abadie.


''Todos juntos''

                  
En un terreno arenoso, decenas de esqueletos bien conservados están alineados unos al lado de otros. Los individuos parecen haber tenido los brazos cruzados y las piernas juntas, lo que hace pensar que estuvieron envueltos en una sábana o un pedazo de tela.
''Lo que sorprende es que los cuerpos no fueron arrojados sino que fueron depositados con cuidado, de forma ordenada. Los individuos, hombres, mujeres y niños están con los pies al lado de la cabeza de los otros para ganar espacio'', muestra la arqueóloga.
''Esto hace pensar que hubo muchas muertes de una vez. Ahora hay que encontrar la causa de esta 'crisis de mortalidad': ¿epidemia? ¿fiebre? ¿hambre? París sufrió varias epidemias de peste en los siglos XIV, XV y XVI. La capital también sufrió una epidemia de viruela en el siglo XVII'', recuerda.
Las osamentas no presentan lesiones que permitan identificar la causa de estas muertes en masa. Se están tomando muestras de ADN para determinarlas. También permitirán establecer eventuales lazos genéticos entre los individuos.
También se realizarán pruebas de Carbono 14 para saber de qué época son las fosas comunes. Los arqueólogos han encontrado algunos pedazos de cerámica medieval y otros más recientes.
El estudio antropológico de los esqueletos debería aportar informaciones sobre los individuos (edad, sexo...) El estudio de los textos y los planes antiguos de París podría completar las investigaciones.

Actualmente los arqueólogos están inmersos en una carrera contrarreloj, ya que para el 20 de marzo tienen que haber concluido las excavaciones a fin de que el comercio pueda llevar a cabo sus obras.
Los restos óseos se estudiarán en un local del INRAP. ''Serán tratados con respeto'', declaró Jean-Pascal Lanuit, de la Dirección Regional de Asuntos Culturales de Ile-de-France, la región a la que pertenece París. Después, ''el Estado se encargará de encontrar un lugar'' para los muertos.
Sí, es su obligación.

Fuente:  http://www.informador.com.mx/internacional/2015/578920/6/encuentran-antiguo-cementerio-bajo-supermercado-en-paris.htm